Portada » Facultad

Facultad

Breve reseña histórica de la Facultad de Trabajo Social

La actual Facultad de Trabajo Social, conformada como tal desde el 16 de Octubre de 2012 por la Orden 11377/2012 del 29 de octubre de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad Autónoma de Madrid, proviene de la anterior Escuela de Trabajo Social creada por RD 2632/1983 al incorporarse a la Universidad la antigua Escuela Oficial de Asistentes Sociales de Madrid creada en 1967.

Así, pues, los estudios de Trabajo Social pasaron a ser universitarios en 1983 y, desde el antiguo emplazamiento de la Escuela Oficial (en la Calle Bartolomé de Cossío, tras el Hospital Clínico Universitario), comenzaron a incorporarse los nuevos cursos a la UCM.

En un primer momento, entre los Cursos 1984-85 y 1985-86, alumnado, profesorado y personal de administración y servicios tuvieron que acomodarse en el Campus de Somosaguas en el actual edificio, aprovechando también algunas aulas y locales cedidos por la Facultad de Psicología. Fue en el Curso 1986-87 cuando la Escuela Universitaria se trasladó definitivamente a su actual emplazamiento, el edificio interfacultativo del mismo Campus, al que se sumó, en el Curso 1988-89, la Facultad de CC. Políticas y Sociología, que también habita el mismo.

Desde entonces, la Escuela Universitaria y ahora Facultad, tuvo que adaptarse a un espacio reducido pero que gestionó de forma eficaz. Entre ellos la biblioteca, que se desplazó con la llegada de la Facultad de CC. Políticas y Sociología hacia el espacio que ahora ocupa, así como la gestión, uso conjunto o cesión temporal de espacios por parte de la Facultad vecina.

La sucesión de promociones de diplomados y diplomadas en Trabajo Social se caracterizó, como a día de hoy, por una muy alta demanda reflejada en la ocupación de las aulas, siendo la Facultad de Trabajo Social más grande de España y de las más grandes de Europa. A su vez, la entonces Escuela Universitaria recibía profesorado de otras titulaciones, pero también adquirió personalidad propia a partir de la creación de la Sección Departamental de Trabajo Social y Servicios Sociales en 1987, que fue elevada a la categoría de Departamento en 1991.

Pero el tiempo, los diversos planes de estudios y cambios educativos colocaron a la Escuela Universitaria en la situación de tener que afrontar su adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). La transformación de los estudios de diplomatura (tres años) al Grado (cuatro) no sólo era una cuestión de sumar un año más de estudios, sino de modificar el planteamiento pedagógico y procurar una formación en competencias.

La entonces Escuela Universitaria de Trabajo Social entendió que debía afrontar ese reto y ser referente en el mismo. Por ello, y no sin grandes dificultades superadas gracias al esfuerzo de alumnado, profesorado y personal de administración y servicios, la Escuela fue la primera que se incorporó al EEES y formó la primera promoción de Graduados y Graduadas en Trabajo Social en el Curso. Para ello fue necesario adaptar al Grado a alumnado proveniente de la Diplomatura (no desde el primer curso) desde el Curso 2008-2009

Obviamente, si la Escuela Universitaria formaba a graduados y graduadas, era necesario su reconocimiento como Facultad, más aún cuando ya hacía tiempo que el centro ofertaba estudios de postgrado. Así, pues, el 16 de noviembre de 2012 (por la Orden 11377/2012 del 29 de octubre de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad Autónoma de Madrid se convirtió en Facultad.

Muchas promociones, personas, trabajadores y trabajadoras han pasado por este centro que, viniendo de estudios orientados esencialmente hacia la profesión, lograron ubicar a sus primero asistentes sociales y luego trabajadores y trabajadoras sociales, en puestos de la administración pública, entidades sin ánimo de lucro y empresas. Pero se dieron más pasos para comprender que el Trabajo Social no sólo es profesión sino también investigación, que ya realiza nuestro alumnado y no sólo el proveniente de otras disciplinas.

Un Grado en Trabajo Social, un Curso de Adaptación al Grado en Trabajo Social, dos master, un programa de doctorado, una gran y atractiva oferta de títulos propios así como una importante internacionalización y apertura a la sociedad son las principales aportaciones de esta Facultad a la comunidad. Más estudios de Grado, postgrado y ofertas de formación están en marcha, más esfuerzos por mejorar y estar en contacto con la sociedad y para poder desempeñar la docencia y discencia en mejores condiciones, pero siempre bajo el sello de las personas que aquí estudian y trabajan y que les unen dos aspectos esenciales. Su vocación e interés por la Universidad y la investigación junto con su compromiso social.

 

 


RECLAMACIONES:

Debe recordarse que en la reclamación deseamos que se nos resuelva un determinado problema. Por ello es necesario identificar con claridad al reclamante y que este exprese el contenido de su reclamación y qué solicita.

Por lo tanto, las reclamaciones deberán ser formuladas por la persona o personas interesadas (pueden hacerse en grupo) mediante presentación de un escrito en el que consten sus datos personales, sector de la comunidad universitaria al que pertenece y el domicilio a efectos de notificación. En dicho escrito, dirigido a la presidenta de la Comisión de Calidad de la FTS, deberá incluirse una descripción detallada de la situación que origina la reclamación.

Dicho escrito deberá ser formulado mediante el siguiente documento y entregado en cualquiera de los registros de la UCM (si bien existe uno frente a la puerta de acceso a la Facultad de Trabajo Social, en el edificio "Las Caracolas")

Una vez recibida la reclamación, la presidenta de la Comisión de Calidad de la FTS dispondrá de 10 días hábiles para solicitar los informes pertinentes para decidir su admisión o su derivación al organismo o servicio correspondiente.

Una vez admitida la reclamación, la presidenta de la Comisión de Calidad de la FTS o el responsable del organismo o servicio correspondiente afectado, dispondrá de 30 días hábiles para informar a todos los actores afectados por la misma, recabar los informes y alegaciones correspondientes, y en general para completar la fase de instrucción del procedimiento.

Una vez se dispongan de todos los elementos necesarios, se procederá a su resolución. Esta se producirá en todo caso en el plazo máximo de 3 meses desde la recepción del escrito de reclamación, y será notificada a las partes interesadas, incluyendo las sugerencias o recomendaciones oportunas.